Detrás de la pieza #03
Una paleta a la que siempre vuelvo
Hay colores que simplemente nos gustan.
Y hay otros a los que volvemos una y otra vez, casi sin darnos cuenta.
El azul y el crudo son, para mí, una de esas combinaciones.
Aparecen en mis dibujos, en mis estampas y también en mi casa. Los elijo para objetos textiles, pero también para una camisa, un pañuelo o una mesa compartida.
No sé exactamente cuándo empezó esa fascinación.
Quizás sea porque el azul transmite calma y el crudo aporta la calidez de las fibras naturales. Juntos tienen un equilibrio que nunca me cansa.
Cuando diseñé estos individuales no buscaba que fueran protagonistas. Quería que acompañaran. Que pudieran convivir con distintas vajillas, con flores, con madera, con la luz de una tarde o con una comida entre amigos.
Me gusta pensar que los textiles tienen esa capacidad silenciosa de transformar un espacio.
No necesitan ocupar el centro de la escena.
A veces alcanza con un color, una textura o un dibujo para que una mesa se sienta distinta.
Con el tiempo entendí que cada diseñador tiene una especie de paleta emocional. Colores a los que vuelve una y otra vez porque, de alguna manera, también hablan de quién es.
Esta es, sin dudas, una de las mías.
La pieza
Producto: Individuales estampados.
Material: Tela de algodón.
Paleta: Azul y crudo.
Inspiración: Colores que vuelven una y otra vez a mi manera de diseñar.
Cecilia Martínez
Diseñadora textil · Tres Tintas

